1.09.2008

Queentonceseraydelaqueyoibayvolviaparaque

¡¡¡¡¡¡R I I I I I I N G!!!!!!!

Recordate. Ah, sí. Me llamaba Julieta y vivía en Buenos Aires, ciudad ubicada en Argentina, que a su vez está en Sudamérica, que a su vez está en América, que a su vez está en el mundo. Padres, dos. Hermanos, dos. Novio, uno. Universidad, una. Muertos en mi haber: tres abuelos, una tía, una amiga. Hora: siete y media de la mañana.
Antes del primer pensamiento negativo. Julieta: gimnasio. Yo, gimnasio. Arriba, dale, arriba. ¿Para qué? ¿No puedo un poquito más? Mhmhmh cama rica, deliciosa. No, dale, dale. Después vas a entender. Arriba, dale, arriba. Dientes. Cara. Calentito, un sorbo, mate. Zapatillas. ¿dónde? Acá. ¡Ah! Medias a mí. Una, la otra. La una, la otra. Ya. Ahora top gimnástico. Short-pollera. Nueva adquisición para que no se vea la parte gordita de la entrepierna. ¿Para que no la vea, quién? Para que no la vea yo, nena, obvio. No preguntes pelotudeces. Pelotuda, no me trates mal, que después sabés cómo terminamos para la mierda, llevándonos para la mierda vos con yo que soy vos: tratame bien, boluda. Bueno, dale, no preguntes. Sé expeditiva. Para que no la vea yo, porque no me gusta ver la parte gordita, sería más fácil no tener partes gordi... Nena, hay gente paralítica, boluda, hay gente que no tiene mamá ni papá, eso es grave, estar en la calle, tener hambre de ése que nunca sentiste. Hambre de final incierto. La tuya es hambre de final previsible, termina cuando quieras, cuando se te antoja. No te quejes: hay gente paralítica, hay gente. ¡Basta! (acá entra una tercera voz) Me queman la cabeza, forras, muevan el orto manga de pelotudas, vamos al gimnasio. Antes del primer pensamiento negativo. Yo, gimnasio. Las otras dos voces, a coro: yo, gimnasio. Listo, que se va el tren, que se va. Ascensor. Ascensor. Mi hermana, con razón, dice que las ocho menos cuarto es la hora pico del ascensor. Yo debería llamarlo antes y organizarme y debería. ¿Qué acabo de decir? Basta de pensar. Yo, gimnasio. Hola, vecina. Sí, un poco pesado el día, ¿no? Es que ya se viene el verano, claro. Vuelve el chiste de Quino cada puta vez que tomo el ascensor: "hablar del clima es la mejor forma de decir nada". Ejercicio de función fática: chequeo de canal. Canal con vecina OK. Canal en excelente estado, según dictamen meteorológico. Puerta. Portero baboso que le tira los galgos a la mucama, y la pobre tiene miedo y me vino a decir que... Cuadras. Una. Uf! Otra. Sol. Sí. Sol. Sol, carajo, sol. Esto quería. Sol y primavera. ¡Hola! ¡Buenas! Hoooolaaa. Las secretarias del gimnasio, flacas y muy pintadas por ser las ocho de la mañana, flacas de no comer para intentar camuflarse, entre gente cheta, tan cheta como todos los que pagamos 120 pesos mensuales para ejercitar nuestros beneméritos culos. Secretarias obligadas a estar entre gente tan cheta, tan cheta, que se gastan su magro sueldo en comprar la ropa que les permita conservar su laburo. Trabajan para comprar ropa adecuada para seguir trabajando. Y la pagan en cuotas. No ven que no pertenecen, aunque se esfuercen, no pertenecen. Sonríen para seguir sonriendo. Un minuto de silencio por las secretarias sin consciencia de clase.
















Ni tiempo para aprovechar el gimnasio gratis les queda. Trabajan diez horas por día y viven a dos horas de viaje.
Empieza la clase. Pablo, profesor. Tengo tendinitis. Pero igual voy a dar la clase, ¿eh? No crean que van a zafar.... Pablo sonríe. Puta que las parió, viejas fláccidas, son las ocho AM y ustedes acá, y yo... con tendinitis, la concha de sus respectivas madres, vengo solamente para que me paguen la clase, que si no vengo no me la pagan. ¿Por qué no van a cargar bolsas al puerto, si quieren hacer un buen trabajo de dorsales y bíceps? Música. Y empieza la poesía del culo: y uno, y dos, y tres.... Y uno, y dos, y tres, cortito arriba, ahí, adelante. Vamos, vamos, dale... Adelante, son ocho, ahí, bien... Talón a la cola, ocho, son ocho talones, ahí, ahí, ahí. Redondito arriba, ocho, abajo, abajo, no te olvides de apretar cuando subís, apretá arriba. Ahí, bien. Otra vez: adelante, ocho, vamos, una más, ahá, ocho talones, dale, así, redondito arriba.... Ahora, seguí, seguí, mirá pero seguí, no pares, mirá, vas a hacer así: arriba, medio, abajo, arriba, medio, abajo, vamos, arriba, medio, abajo, ¡bieeeeeen! Ya son y media. Dios. Son y media. Qué bueno, ya son y media. Chicas, mancuernas. Mancuernas, qué bueno. Una gotita, una gotita me cae entre las tetas, en el entreteto. Meto mi dedo y barro el sudor como un parabrisas. Ya está. Soplo. Bsbsbsbsbssssss. ¡Ah! Está mejor. Fresquito. Mancuernas. Arriba, abajo, arriba, abajo, arriba, abajo. Vamos chicas, vamos que se viene el veranito, vamos que ya estamos en diciembre y cuando te querés dar cuenta ya es Navidad, y después viene enero, dale, dale que empieza el año, y después febrero y vuelta a empezar, dale que después viene el otoño y cuando te querés acordar el invierno y primavera y verano otra vez, dale, dale que llega el verano, dale que después.... reminiscencias del tiempo cíclico horaciano en boca del profe de gimnasia: quién dijo que los profes de gimnasia nos son también poetas del culo y del sudor, saben más que nadie de qué se trata el tiempo. Dale, dale que se viene la Navidad y vas a agitar el salero, dale que si no hacés tríceps le ponés sal a la comida y se te mueve todo. Dale, chiquitito ahí, bien, ahí. Toooooobilleras.... Tobilleras, Julieta, tobilleras. Velchro. Una, la otra. Pelo encarnado a la vista. ¿lo saco? Qué ganas de sacarlo... queda mal.... Al suelo, chicas, de costadito. Uno, dos, tres, diez, veintiuno. Pateo, pateo ¡ah! Duele el culo, carajo. Pensemos en otra cosa. Vamos que viene el veranito. Busco un pensamiento porque el culo duele, ¡ay! cómo duele. Hoy doy clase de latín. Sí, hoy doy clase de latín. Me siento y explico. Vamos que viene el veranito, como dice Horacio en diffuguere nives se disolvieron las nieves, ay mmmi culo, redeunt iam gramina campis vuelven ya los pastos a los campos, mi querido culo, no te lo hago a propósito, pero, ocho más, ocho más, arboribusque comae y a los árboles las cabelleras. Vamos que viene el veranito, otra vez como siempre, veranos que acarrean otros veranos pasados, pesados al calor de los futuros veranos. Cincuenta, ay, cómo, ay, cómo, puede, ay, cómo puede un, ay, cómo puede un culo, ay cómo puede un culo doler tanto un culo. Sostenelo arriba. Arriba, dije. Aguantá, aguantalo arriba. No hay dolor, chicas, no hay dolor, dale que la bikini viene cada vez más chiquita, dale que ya no te tapa nada.... No hay dolor, aguantala ahí arriba. ¿alguien dijo aflojen? ¿por qué aflojaron allá atrás? ¿quién dijo aflojen? Ay Pablo, la puta que te parió, pará de decir aflojen que me da ganas de... Soy como el perro de Pablov, decís "aflojen" y segrego.... Ahhhh. Nueve de la, las santísimas sacrosantas, amadas amadísimas nueve de la, ah, nueve de la mañana. Recreo largo, tocó el timbre. Aaaaaflojo.

Y después.







Mi cabeza dice que al sur hay dos piernas tiradas, separadas entre sí, y al norte unas manos pegadas a los brazos por axilas abiertas hacia el cielo más allá del raso. Nueve de la mañana. Qué bueno es estar vivo. Cuerpo, vibrante. Al fin, qué bueno, qué bueno estar vivo. Gracias, gracias, qué bueno es. Eloooongaaaaaacioooon. Yo bíceps, tríceps, cuádriceps, abdominales, espinales, dorsales, culo. Yo, culo. Sangre: llevemos la sangre. Tras mis párpados agarro baldes y los lleno de sangre roja, oxigenada y me riego cada célula para alimentarme de aire, hierro y sangre. Palpito: tutúm, tutúm, tutúm, tutúm. Ah! Yo, culo. Definitivamente, culo, muy culo. Gratia cum Nymphis sororibusque geminis audet... La gracia con las ninfas y las hermanas gemelas osa, respirá hondo, hondo como la N en el centro de la palabra, que va de abajo hacia arriba y bien profundo hacia abajo y después a flotar. Chau, Pablo. Chau. Yo, baño. Medias. Piso frío el frío piso. Espejo mejor, mejor: sonríe. Respiro: ya es bueno. Bueno total. Todo lo bueno, lo luminoso, me viene. Gratia cum Nymphis sororibusque geminis audet ducere nuda choros. La gracia con las ninfas y las hermanas gemelas osa conducir desnuda los coros. Nuda. Des-nuda. Aire y agua. La mejor parte. Gracias Dios, gracias por el agua, gracias. Tetas, tetas por todas partes. Jabón, tetas resbalosas paseándose libres por el vestuario. Al sauna. Dale, cinco minutos. La mejor de las mejores. Entra, entro, entremos, entramos. Entrambos. Ah, cómo necesitaba, ah, cómo necesitaba esto. La mejor parte de la semana. Madera y espalada derecha. Una vagina que habla con otra. Cremas florales calientes, tetas felices, libres de corpiños tiránicos. Yo, mar. Creación obvia. Creatividad obvia, a la mano. Al alcance, alcance. Nada difícil. Todo lo luminoso, nada difícil. Todo funciona. Todo dale que va, llego, voy, salgo. A donde quiera. Libre. Creación fácil, de mí hacia afuera, todo afuera. Vuelve Horacio, porque Horacio dice que... eh...eh... que el tiempo... Una vagina sonríe y parlotea, habla de España con su compañera. La otra responde que las dietas se le hacen imposibles. Sonrío. El mar. Estar en el mar. Mirar el mar. Qué importa qué soy, si soy sin esfuerzo. Olvidarse, olvidarser. Soy sin esfuerzo. Soy mar, madera, cadera floja, no hay tensión en cadera o espalda. Efecto buscado: conseguido. Droga requerida: hallada. Anulación de la angustia por medio del conocido y no menos efectivo artificio que consiste en crear un deseo que sabemos posible para luego realizarlo. Cansar el cuerpo, agotarlo hasta que ruegue, hasta que llore, hasta que implore piedad. Y dársela. Crear un deseo posible y realizarlo: fórmula de la más física felicidad. Cansar el cuerpo, la fórmula de... ¿de Hemingway? ¡Uh! Me acordé, porque yo estudiaba letras, letras en la maldita universidad, y tenía que ir a trabajar, y tenía que volver para estudiar, y tenía que ir a escribir y tenía que en el colectivo corregir y tenía que escribir para la, y tenía que completar el y llevar la... Pará. Pará. Ahora no. Olvidate. Por cinco minutos, olvidate. Sos el dedo meñique caliente sobre la madera blanda del sauna, sos la gota que cae de la clavícula al valle del entreteto. Sos la rodilla. Y, sobre todo, sos el culo. ¿el culo? Cómo duele el culo. Me duele tanto el culo que olvidé la cabeza. Efecto buscado: conseguido.

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